El tomate frito es una de las bases más utilizadas en nuestra cocina mediterránea; acompaña platos de pasta, legumbres, huevos o guisos. Sin embargo, los botes industriales que compramos en el supermercado suelen venir cargados de azúcares añadidos para camuflar la acidez y aceites vegetales refinados de baja calidad.
Si crees que para disfrutar de un buen tomate frito casero necesitas pasar una hora removiendo al fuego y limpiando salpicaduras, te va a encantar este método express. Con solo cuatro elementos básicos y usando el microondas, vas a conseguir una salsa espectacular, con una textura ideal y en un tiempo récord.
Prepara un recipiente apto para microondas y olvídate de las complicaciones en la cocina.
Ingredientes básicos
Tomate triturado natural de calidad
Tus especias favoritas (orégano, albahaca, ajo en polvo, pimienta…)
Una pizca de bicarbonato
Un chorro de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Paso a paso: así de fácil se prepara
Prepara la base: En un recipiente hondo apto para el microondas (preferiblemente de cristal), vierte el tomate triturado natural de calidad.
Dale sabor: Añade las especias que más te gusten para personalizarlo. El orégano, la albahaca seca o un toque de ajo en polvo le sientan de maravilla.
El truco de la acidez: Incorpora una pizca de bicarbonato. Verás que puede burbujear un poquito; es una reacción totalmente normal que consigue corregir y neutralizar la acidez natural del tomate de forma inmediata sin alterar su sabor.
Añade la suntuosidad: Vierte un buen chorro de aceite de oliva virgen extra (AOVE) y remueve todo enérgicamente con una cuchara para que los ingredientes se integren por completo.
Cocción express: Introduce el recipiente tapado (deja una pequeña rendija o usa una tapa con válvula para microondas) y calienta durante 10 minutos. Sácalo con cuidado, vuelve a remover y ya tienes una salsa perfecta y lista para usar. ¡Así de fácil!
Qué te aporta cada ingrediente: beneficios para tu cuerpo
Hacer tu propia salsa base te permite mimar tu organismo con nutrientes de alta calidad y con un gran poder protector:
El tomate cocinado: Es una fuente excepcional de licopeno, un potente antioxidante de la familia de los carotenoides. Lo maravilloso del tomate es que el licopeno se absorbe muchísimo mejor cuando el tomate se cocina y se combina con una grasa saludable. Ayuda a proteger nuestras células y a mantener el equilibrio general del cuerpo.
El aceite de oliva virgen extra (AOVE): Es el pilar de nuestra gastronomía y una fuente excelente de ácidos grasos monoinsaturados (sobre todo ácido oleico) y polifenoles. Su consumo ayuda a cuidar la salud cardiovascular, tiene propiedades protectoras para el organismo y, en esta receta, es la llave indispensable para que tu cuerpo asimile al máximo los antioxidantes del tomate.
Las especias naturales: Hierbas como el orégano o la albahaca no solo aportan un aroma increíble, sino que están repletas de aceites esenciales con propiedades digestivas y protectoras que enriquecen el plato desde el punto de vista nutricional sin aportar sodio extra.
El bicarbonato: Usado en su justa medida (una pizca), actúa como un antiácido natural excelente que equilibra el pH de la salsa, haciendo que el tomate frito resulte muchísimo más suave y amable para el estómago y las digestiones.
Trucos de conservación y cocina para tu tomate frito
Esta receta es ideal para optimizar tu organización en la cocina; sácale el máximo partido con estos consejos:
Perfecto para tu organización semanal: Haz el doble de cantidad y aprovéchalo para tus sesiones de cocina. Puedes guardarlo en tarros de cristal herméticos en la nevera y se conservará impecable durante varios días, listo para añadir a tus platos express cotidianos.
Congela en porciones: Este tomate frito responde de maravilla a la congelación. Una idea estupenda es congelarlo en tarros pequeños o incluso en moldes de silicona para porciones individuales. Así, solo tendrás que sacar la cantidad exacta que necesites para una cena rápida.
El recipiente ideal: Utiliza siempre un bol de cristal que sea lo bastante hondo para que el tomate tenga espacio para borbotear mientras se cocina en el microondas sin peligro de que se salga y manche nada.
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Ficha de autora
María Pérez Espín es periodista, autora y creadora de contenido especializada en recetas saludables, alimentación antiinflamatoria y hábitos de vida consciente. En sus canales de YouTube, Instagram, Facebook y TikTok comparte recetas fáciles, rápidas y saludables, además de consejos sobre movimiento, descanso, organización semanal, método 80/20 y bienestar realista.
Es autora de “Empieza hoy y cambia tu vida para siempre” y “Mis mejores recetas antiinflamatorias”, dos libros pensados para ayudarte a cuidarte sin dietas estrictas, sin culpa y sin complicarte.
Su filosofía es sencilla: pequeños cambios diarios pueden transformar tu salud, tu energía y tu relación con la comida.
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